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“La posibilidad de que la ONU investigue a Myanmar por crímenes contra la humanidad es incierta”

viernes, 12 de noviembre de 2010

Tomás Ojea Quintana es el relator de la ONU para los derechos humanos en Myanmar. Un hombre que primero destacó en Argentina por ser el abogado de las Abuelas de Mayo en los casos relacionados a los robos de niños y que luego consiguió importantes logros en Birmania, como la liberación de 6.000 presos después de una de sus visitas. Un hombre que dice ”de esto no puedo opinar”, pero que luego complace al periodista diciendo lo que piensa. Realicé la entrevista antes de las elecciones, con el objetivo de ofrecer una mirada previa sobre lo que estaba en juego en Birmania. Un pequeño extracto se incluyó en una crónica que escribí para Público, pero me quedé con cierta frustración de no poder publicarla entera. Así que ¿qué mejor lugar para hacerlo que éste?

1 . ¿Qué tendría que cambiar para que las elecciones pudieran ser consideradas como democráticas?
Lo que debe cambiar de acuerdo a los estándares de Derechos Humanos internacionales es que el gobierno debe liberar a todos los presos políticos que hay en Myanmar. Esto es algo que yo he pedido en mis informes, pero que también ha pedido el Secretario General de Naciones Unidas, la Asamblea General de Naciones Unidas e incluso el Consejo de Seguridad. Myanmar tiene que enviar una señal a la comunidad internacional antes de las elecciones. Tengo mis dudas de que vaya a ocurrir con los 3.000 presos políticos que hay en Myanmar.

2. Suu Kyi sin embargo no será liberada antes del día 13
Efectivamente de acuerdo a lo que ellos dicen que es la sentencia que se le aplica a la señora Suu Kyi su liberación debería ocurrir con posterioridad a las elecciones. Lo que ocurre es que el gobierno siempre tiene la posibilidad de amnistías de presos políticos. Políticamente el gobierno de Myanmar sí que tiene la posibilidad de este tipo de actos. Pero no creo que la mayoría sean liberados, en particular, no creo que la señora Suu Kyi vaya a ser liberada por el gobierno de Myamnar, lo que es lamentable desde el punto de vista de los Derechos Humanos.

3. En la nueva Constitución, que entrará en vigor después de las elecciones, no se habla de la periodicidad de los procesos electorales. ¿Cree que después de estos comicios hay alguna posibilidad de que no haya que esperar otros 20 años para ver los siguientes?
Pensar en la periodicidad de las elecciones en un gobierno con más de 40 años de régimen militar es anticiparse. Lo que hay que observar detenidamente es, primero, de qué forma se desarrollan estas elecciones y después, qué va a pasar en los 90 días que van a transcurrir entre el 7 de noviembre y el día en que se constituya el parlamento. En esos días pueden pasar muchas cosas, entre ellas que Suu Kyi debería salir liberada. Deberíamos ver cómo se constituyen los partidos políticos, qué pasa con otros presos políticos. Hay muchos eventos de tipo político que van a ocurrir en Myanmar en los próximos meses, que son los elementos que nos permitirán saber qué va a pasar en el futuro en cuanto a la periodicidad.

4. ¿Ha sido acertada la decisión de la oposición de boicotear las elecciones?
Yo no puedo lanzar opiniones políticas [sobre decisiones] que han tomado partidos políticos en Myanmar. Pero toda persona, según la Declaración Universal de Derechos Humanos, tiene el derecho de participar votando y siendo elegido en las elecciones, pero al mismo tiempo también tiene el derecho a quien no quiere hacerlo, de no hacerlo. La decisión de la Liga Nacional para la Democracia está de acuerdo con el ejercicio legítimo de sus derechos humanos.

5. Pidió una investigación por crímenes contra la humanidad en Birmania ¿hay alguna posibilidad de que se lleve a cabo?
En Myanmar desde hace muchos años existe un sistema de violaciones masivas y sistemáticas de Derechos Humanos. Con masivas quiero decir que se despliega a todo lo largo del país y con sistemáticas, quiere decir que hay una estructura especial que permite la violación de esos derechos humanos. Estas violaciones sistemáticas puede constituir crímenes contra la humanidad, pero creo que debería ser un grupo de expertos especiales quienes deberían determinarlo. Y una manera de hacerlo podría ser la constitución de una comisión de investigación. Ahora bien, la posibilidad de que la Asamblea General de Naciones Unidas, en la resolución para Myanmar que va a aprobar, incluya un llamado para la constitución de una comisión de investigación crímenes contra la humanidad es incierta. Por lo recogido en mis reuniones con miembros de la Asamblea General en principio no habría una terminología precisa en la resolución destinada a crear una comisión de investigación. Pero sí una referencia a la necesidad de que la justicia y la redención de cuentas en Myanmar tiene que ser asumida tanto por este gobierno como por el gobierno próximo y si no, por la comunidad internacional. Es un paso positivo, la necesidad de que esta justicia sea reconocida como un paso de la transición democrática, que no quede relegada, que no se piense que hablar de crímenes de lesa humanidad es contraproducente, que hablar de eso puede amenazar la paz. Son parte esenciales de los procesos electorales democráticos. Si no se incluyen peligra cualquier proceso democrático.

6. La ONU se está quedando entonces a medias tintas …
Esa es una decisión que yo no puedo tomar. Corresponde a los estados miembros decidirlo, les corresponde a ellos llegar a un consenso. De todas formas, desde nuestra experiencia, con las transiciones democráticas en países cuyos regímenes violaron los derechos humanos, sabemos que son procesos lentos. Si no es ahora, puede que sea en marzo en el Consejo de Derechos Humanos, o si no será en la próxima reunión de la Asamblea de Naciones Unidas. La cuestión es poner la necesidad de la justicia y la redención de cuentas sobre la mesa, que es fundamental desde la óptica de los Derechos Humanos.

7. Calificó como un signo positivo que le dejaran visitar el país y de repente le negaron la entrada. Son reticentes también a dejar entrar a observadores internacionales. ¿Se quieren desvincular de la parte de la comunidad internacional que no les interesa?
El gobierno de Myamnar conoce muy bien cómo funcionar con la comunidad internacional desde hace muchos años. La relatoría de Derechos Humanos para Birmania fue creada en 1992. Yo insisto en que el gobierno de Myamnar ha mostrado cooperación conmigo en las tres misiones en las que me ha dejado entrar al país. También es cierto que después de mi informe [en marzo de 2010] en que puse sobre la mesa la cuestión de la justicia y la redención de cuentas el gobierno ha estado resistente a continuar con esa cooperación y a dejarme entrar en el país nuevamente. Pero saben muy bien cómo funcionar no sólo conmigo, sino con países miembros de Naciones Unidas, con países occidentales, con países asiáticos. El gobierno de Myanmar no ha demostrado de momento a la comunidad internacional que tiene voluntad de cooperar, de abrirse, de mostrar realmente cómo va a ser ese proceso [electoral], y eso es un problema, porque eso puede crear suspicacias, puede hacer pensar que hay algo para ocultar
Por otra parte, no se dan las condiciones mínimas impensables en las que se debe realizar una elección. Obviamente en un país que tiene 40 años de gobierno militar y que es la primera vez que realizan un proceso electoral después de 20 años no es posible encontrar o pedir una situación ideal. Pero la verdad es que no existen ni unas condiciones mínimas para pensar que el acto electoral sea encuadrado en un marco de respeto de Derechos Humanos básico.

8. ¿Cómo calificaría la presión que ha ejercido Naciones Unidas para que las elecciones sean democráticas?
Cada actor de Naciones Unidas tiene un rol que jugar. Pero ha habido un mensaje común, no sólo del Secretario General de Naciones Unidas, mi propia relatoría, la Asamblea General, el Consejo de Derechos Humanos, e incluso los estados asiáticos. Todos han reclamado a Myanmar que estas elecciones se organicen de manera libre, justa y transparente e inclusiva. La manera en que ese mensaje ha sido aplicado en la realidad ha variado según las agencias.

9. Pero China no se ha unido ese mensaje común…
China ha sido siempre prudente a aludir a la situación de Myanmar de forma directa con el argumento de no entrometerse en los asuntos internos. China, aunque no haya participado en este mensaje común de que las elecciones sean limpias y transparentes, sí creo que, desde su posición de país fuerte de la región, ha transmitido de alguna manera al gobierno de Myanmar la necesidad de que esas elecciones tengan al menos en cuenta los llamados internacionales. Creo que China tiene un rol muy importante que jugar en el futuro y espero que así lo haga, en este mismo sentido.

10. Las sanciones internacionales han resultado un fracaso ¿Se le están acabando a la comunidad internacional los medios para forzar un cambio en Birmania?
Yo no puedo fungir la voz única de Naciones Unidas. Pero ha habido esfuerzos por crear consensos y acuerdos comunes para implementar nuevas políticas. Y la verdad es que a los países de Naciones Unidas les ha costado mucho llegar a un acuerdo sobre las diferentes estrategias a tomar en Myanmar, donde hay intereses de todo tipo, políticos, geopolíticos y económicos. Todos estos intereses conspiran contra unas políticas comunes de los países de Naciones Unidas. Pero esta es la realidad y con esta realidad es con la que hay que ser creativos, para encontrar la ventana o los salvoconductos para propiciar un cambio en Myanmar.

11. ¿Veremos algún cambio después del 7 de noviembre?
Algún cambio va a haber, eso es indudable. Pero la primera cuestión es ver cómo se van a desarrollar las elecciones, qué va a pasar con los derechos humanos inmediatamente después de estas elecciones, con los derechos políticos, con la posibilidad de que existan nuevos encuentros armados con los grupos en la frontera, cómo se van a constituir las instituciones, cómo se va a ir alineando las fuerzas armadas en un marco de autoridades civiles elegidas, cómo se va a consituir, si es que se constituye, el Parlamento, que haya fuerzas opositoras con un mínimo de intervención o no, cuál va a ser el rol del jefe de las Fuerzas Armadas y si tendrá más poder que el presidente de la nación. También hay que ver qué pasa con la situación socio-económica, porque Myanmar es un país que ha sido largamente olvidado desde la perspectiva del desarrollo. Y se puede dar el peor escenario de todos, obviar este proceso y volver a un gobierno de tipo militar, lo que sería tremendamente dañino, que yo espero que no ocurra. No es sencilla la solución en Myanmar, exige mucho de esfuerzo. Yo creo que sí que va a haber un cambio, y eso es innegable, y la pregunta es cómo vamos a estar ahí para que ese cambio pueda verse como una luz hacia un futuro mejor en Myanmar porque también puede ocurrir lo peor.

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