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Junta de Myanmar no quiere quejas sobre las elecciones

miércoles, 17 de noviembre de 2010

El gobierno militar de Myanmar advirtió el martes que no se presenten quejas sobre las elecciones del 7 de noviembre, en momentos en que la líder prodemocrática Aung San Suu Kyi ha prometido demostrar supuestas irregularidades.

La advertencia coloca a Suu Kyi en posible conflicto con los generales que gobiernan el país, apenas días después de haber quedado en libertad tras más de siete años de arresto domiciliario. La laureada con el premio Nobel de la paz, de 65 años, debe equilibrar las expectativas del movimiento prodemocrático con la realidad de que el régimen de línea dura podría volver a privarla de la libertad en cualquier momento.

Suu Kyi pasó a la ofensiva el martes cuando presentó una declaración ante el Tribunal Superior para que reponga a su partido político. La junta lo había desbandado este año por no registrarse, después de que decidió no participar en las elecciones por considerar que las condiciones establecidas por la junta eran injustas y antidemocráticas.

En un recordatorio de lo delicado de la situación para la activista, la Comisión Electoral oficial advirtió el martes que los partidos políticos que presenten denuncias fraudulentas sobre las elecciones podrían recibir severos castigos.

Todavía no se han difundido los resultados de las elecciones de este mes, pero hasta ahora las cifras dan una mayoría sólida en ambas cámaras del Parlamento al Partido Unión, Solidaridad y Desarrollo, apoyado por los militares. Los críticos dicen que las elecciones estuvieron arregladas y orientadas a cimentar el poder de los militares, que gobiernan la nación desde hace cinco décadas.

Todo el que presente denuncias fraudulentas de arreglo de votos puede ser multado y ser encarcelado hasta tres años, dijo la comisión.

Suu Kyi ha manifestado su intención de sumarse a colegas de su partido en una investigación sobre supuesto fraude electoral. Pero dijo a la prensa que, si bien su partido planea emitir un informe, no tiene planes de protestar por los resultados de los comicios por no haber participado en ellos.

Fue la primera elección en Mianmar desde la de 1990, que ganó el partido de Suu Kyi. Pero su Liga Nacional para la Democracia fue proscrita y ella ha sido objeto de una represión casi constante.

Un día después de quedar en libertad, Suu Kyi dijo el domingo a millares de partidarios entusiastas en la sede de su partido que seguirá luchando por los derechos humanos y el imperio del derecho. En entrevistas de prensa ha hablado más de reconciliación que de justicia.

Suu Kyi ha dicho que le gustaría hablar con el líder de la junta, general Than Shwe, con quien no se ha entrevistado desde el 2002.

Visto en El nuevo Herald.

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