Después de dos horas de viaje llegamos a nuestro destino, Pyin Daung Dwin, donde Save the Children está construyendo un espacio seguro para los niños cerca de la escuela. Antes la escuela tenía dos edificios pero la tormenta dejó sólo uno en pie. Muchos de los habitantes se refugiaron en el tejado y así es cómo algunos lograron sobrevivir. Los adultos nos contaban sus problemas para conseguir sustento porque han perdido sus campos, sus animales, sus barcos y sus redes. Mientras tanto los niños nos miraban con los ojos como platos, no ven a muchos extranjeros por aquí.
[..] Las sandalias en la mano, barro hasta las rodillas, intentamos no perder el equilibrio, parecemos búfalos de agua. Visitamos otro espacio seguro de Save the Children este sí terminado, jugamos un rato con los peques y charlamos con los padres. Los niños adoran a nuestros compañeros locales que les enseñan nuevos juegos y les llevan libros y juguetes. De regreso al barco nos encontramos con una niña dibujando lo que parece un globo terráqueo sobre el barro con un palito. Sus amiguitos nos han pedido que traigamos libros para colorear. Regresamos a Labutta de noche, con el motor del barco haciendo aguas. Creo que para tendremos que conseguir otro barco.