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La ley birmana obliga al partido de Aung San Suu Kyi a expulsarla

miércoles, 10 de marzo de 2010

La nueva legislación electoral de Birmania obliga a la Liga Nacional para la Democracia (LND) a expulsar a su presidenta, la líder opositora Aung San Suu Kyi, afirmó este miércoles a AFP un portavoz del partido.

El poder militar promulgó el lunes cinco textos de leyes relativas a la celebración de elecciones legislativas en los próximos meses, las primeras en el país desde 1990, cuyo contenido revelaron progresivamente los medios.

"He constatado que debíamos expulsar a Suu. Su actitud es muy clara en la ley", indicó Nyan Win, portavoz de la LND, a AFP.

La ley sobre inscripción de partidos políticos estipula sobre todo que quien esté cumpliendo pena de cárcel no pueda pertenecer a un partido.


La LND ganó las últimas elecciones, hace 20 años, pero nunca pudo ejercer el poder. La disidente ha estado privada de libertad más de 14 años.

La ley indica por otra parte que los partidos políticos disponen de 60 días para inscribirse ante las autoridades, lo cual va a obligar a los dirigentes de la LND a tomar decisiones rápidamente.

En otro texto de ley, la junta birmana se arroga el control absoluto de la comisión electoral y estipula que cada uno de sus miembros deberá ser "considerado una personalidad eminente", demostrar "lealtad al Estado y sus ciudadanos" y "no ser miembro de ningún partido político".

La Constitución de 2008, aprobada justo después del paso del devastador ciclón Nargis (138.000 muertos o desaparecidos) prohibía de todos modos a Aung San Suu Kyi presentarse como candidata, porque así está estipulado para todo birmano casado con un extranjero.

El esposo de Suu Kyi, el británico Michael Aris, falleció en 1999.

La comunidad internacional indica desde hace meses que la liberación de Suu Kyi es indispensable para la credibilidad del escrutinio.

La nueva legislación birmana es "decepcionante y lamentable", afirmó este miércoles el enviado especial estadounidense Kurt Campbell.

"Me parece justo decir que lo que hemos visto hasta ahora nos parece decepcionante y lamentable", dijo Campbell en una conferencia de prensa en Kuala Lumpur (Malasia), donde realiza una escala de una gira regional.

Campbell pidió de nuevo la liberación de Suu Kyi. "Queremos que desempeñe un papel activo en la vida política del país", añadió Campbell.

El Gobierno estadounidense entabló el año pasado un diálogo con las autoridades birmanas por estimar que la estrategia de aislamiento de Birmania había fracasado pero condicionó el aligeramiento de las sanciones a la realización de progresos democráticos.

Visto en yahoo.com

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La Junta birmana deja a la opositora Suu Kyi fuera de las elecciones presidenciales

La nueva ley electoral excluye a quienes hayan sido condenados por los tribunales, caso de la Premio Nobel de la Paz.

La Junta Militar de Birmania ha confirmado con una nueva ley que la líder opositora Aung San Suu Kyi no podrá participar en las elecciones presidenciales de este año, las primeras en dos décadas, porque ha sido condenada por los tribunales.

La Ley de Registro de Partidos Políticos prohíbe la militancia política de personas que hayan sido condenadas en un tribunal, por lo que la líder opositora queda definitivamente excluida de representar a su partido, la Liga Nacional para la Democracia.

La participación de Suu Kyi en estas elecciones era ya prácticamente inviable antes de esta ley, porque cumple 18 meses de arresto domiciliario, impuestos en agosto del 2009, que la tienen confinada en su casa de Rangún con el teléfono interceptado, sin Internet y con las visitas controladas. Suu Kyi tampoco puede optar a la jefatura del Estado porque estuvo casada con un ciudadano extranjero y sus hijos disponen de pasaporte del Reino Unido.

Condena de Estados Unidos
Nada más conocer la nueva ley electoral, Estados Unidos se ha apresurado a criticarla por boca del secretario de Estado adjunto para Asia Oriental y el Pacífico, Kurt Campbell. "Creo que es justo afirmar que lo que hemos presenciado hasta la fecha es decepcionante y lamentable", ha dicho Campbell durante una conferencia de prensa en Malasia. "Nosotros nos mantenemos en lo que hemos dicho hasta la fecha, que (Suu Kyi) tiene que ser liberada. Creemos que debe desempeñar un papel activo en la vida política de la nación", ha añadido.

Estados Unidos flexibilizó el pasado septiembre su política hacia Birmania y abrió una puerta de diálogo con la esperanza de conseguir cambios democráticos en esa nación asiática gobernada por una dictadura militar desde 1962. Sin embargo, advirtió que para que los próximos comicios puedan ser aceptados por la comunidad internacional debe primero excarcelar a los presos políticos (2.200), entablar diálogo con la oposición de cara a la reconciliación nacional y establecer las condiciones adecuadas para que las elecciones se celebren en un ambiente de libertad y justicia. Hasta la fecha, ninguna de esas condiciones se han cumplido.

Visto en Ideal.es

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El trabajo politico de una mujer nunca se acaba

lunes, 1 de marzo de 2010

Muchas mujeres aparte de Daw Aung San Suu Kyi en Birmania y en todo el mundo, creemos firmemente que nuestra aportación a la democracia es fundamental.

Hace muchos años, más de 20 que he visto la represión -interna y externa- que sufren las mujeres en todo el mundo y en particular en Birmania, por eso continúo activamente proponiendo su modelo participativo y democrático.

Para muchas de nosotras, cuando ya eramos estudiantes Daw Aung San Suu Kyi era un ejemplo que nos inspiró en la militancia política y en el activismo espiritual. Por eso me causa un profundo respeto esta líder aún presa, que ha dado el máximo por nutrir el proceso político birmano y asiático con una nueva conciencia política. Pero Suu Kyi no es alguien simplemente a quien haya que admirar, es una mujer que representa también un modelo diferente de hacer política y de ser mujer en medio del totalitarismo.

Muchas mujeres que trabajan para la paz y la democracia en Birmania y en el mundo, nunca atraen la atención mediática ni política hacia sí mismas. Suelen hacer candidatura o incidencia para algún hombre. Incluso si el régimen totalitario patriarcal intenta silenciarlas, surgen más y más disidentes. Por ejemplo en Birmania, las etnias Karen, Kachin, Rohingyas o Chin, ven cada día como arrestan a sus mujeres. Lo único que consiguen es crear una mayor conciencia entre sus familiares. Algunas huyen a Tailandia, India o Bangladesh en busca de trabajo y así consiguen que las mejores, algunas veces se vayan... así es como el poder silencia el trabajo político de las mujeres.

Muchas mujeres en Birmania, quisieran participar del proceso político más activamente, pero han perdido a sus maridos, son cabeza de familia, tienen hijos, familiares presos... y dejan a un lado los ideales para alimentar a los suyos. Es cuestión de supervivencia. Sobrevivir económicamente es más importante que hacer política entonces.

Afortunadamente para mí, crecí en un hogar donde mi abuela me enseño a ser madre y activista. A no tener que decidir. Así que no tuve que afrontar ese dilema. También porque la generación de mi madre se había encargado de allanarnos el camino de la dictadura hacia la democracia. Pero aún así he tenido que aguantar otro tipo de presión política: por ejemplo la independencia o la libertad de pensamiento. Todas las mujeres tenemos miedo de hacer un trabajo político, parece que no es nuestro lugar, nuestra familia, los vecinos, los amigos, no acaban de comprender que es eso de la política activa... así empezamos desde aquí nuestra oposición silenciosa al régimen.

Muchas doctoras, enfermeras, abogados, empresarios, periodistas, han roto sus títulos en Birmania para contribuir con sus energías a la causa por la paz y la democracia. Miles han sido hechos prisioneros y algunos incluso han muerto. Nunca se puede olvidar los sacrificios de los que mueren para que otros alcancen la libertad, y pagan el precio de sus ideas... desde aquí podemos recordar que nadie esta a salvo de padecer abusos, este envuelto en actividades políticas o no.

Hombres y mujeres ven negados sus derechos civiles fundamentales por igual en Birmania, no hay peor trato por ser mujer. Pero cuando el hombre se va, te queda además del trabajo político, la familia a tu cargo, o el hospital o la escuela.

Ahora que parece que brilla algún rayo de esperanza en el horizonte birmano, es importante que el apoyo a las mujeres independientes se de... para que no vuelvan a sucumbir en la oscuridad. No creo que la NLD forme esta vez parte de las elecciones de octubre, y creo sinceramente que habrá menos mujeres en las listas de las que hubo en 1990, y eso es el precio político que han pagado las mujeres en Birmania.

Los militares han garantizado en la Constitución Birmana de 2008, que el 25 % será para los militares, pero no han hablado de ninguna cuota de genero. Esas barreras constitucionales son solo parte del problema. Nadie en Birmania, ni fuera creemos que las elecciones vayan a ser libres y democráticas. Las candidatas tendrán que soportar un martirio increíble.

Si consiguen superar todos esos obstáculos o no en el camino electoral, eso ya no importa. Pues estoy convencida que las mujeres birmanas van a continuar con el movimiento democrático sea en las listas electorales o no.

Las birmanas seguirán tejiendo la paz, con paciencia, tenacidad y amor... desde aquí el trabajo político nunca se acaba.

Artículo de Concha Pinós visto en Birmania por la paz.

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Prostitutas en riesgo permanente

Cada noche, cuando la birmana Aye Aye (nombre ficticio) deja a su hijo menor, le dice que se va a trabajar como vendedora de refrigerios. Pero lo que en realidad vende es sexo, para que ese niño de 12 años pueda finalizar su educación.

"Todas las noches trabajo con la intención de darle dinero a la mañana siguiente, antes de que se vaya a la escuela", explica Aye, de 51 años, y madre de otros tres hijos, todos los cuales están casados.

Su amiga Pan Phyu, de 38 años, también es trabajadora sexual. Desde que su esposo falleció, se ocupa de sus tres hijos, aparte de su madre y su tío.

Pero la fuente de ingresos de Aye y de Phyu está mermando rápidamente, porque ya no es tan fácil conseguir clientes a sus edades. Actualmente hay muchas mujeres más jóvenes que se dedican al comercio sexual, por las difíciles condiciones económicas que se viven en Birmania, donde la prostitución es ilegal.

Las vidas cotidianas de las dos amigas están marcadas por los riesgos que acarrea un trabajo ilegal, y que van desde abusos perpetrados por los clientes y acoso policial hasta preocuparse por contraer enfermedades de transmisión sexual, entre ellas el VIH (virus de inmunodeficiencia humana, causante del sida).

Es difícil acceder a cifras precisas sobre la cantidad de trabajadoras sexuales que operan en el país. Pero algunos informes de prensa señalan que hay más de 3.000 centros de esparcimiento, como bares con karaoke, salas de masajes o clubes nocturnos, donde se ejerce la prostitución. Se estima que hay seis meretrices en cada uno de estos lugares.

Para Aye y Phyu hay menos oportunidades de trabajo en los clubes nocturnos del centro de Rangún, por eso se ubican cerca de la autopista, en las afueras de la ciudad.

"Ya me cuesta encontrar incluso un cliente por noche, aunque algunos quieren usarme gratis. A veces me estafan y se van sin pagar", dice Aye suspirando.

Entre sus clientes hay estudiantes universitarios, policías, empresarios y taxistas. "Es verdad que a veces no conseguimos dinero, sino apenas dolor", agrega Phyu.

Muchos clientes piensan que pueden abusar fácilmente de las meretrices porque, como su trabajo es ilegal, no tienen posibilidades de defenderse.

"A veces recibo dinero por un cliente pero tengo que atender a tres. Si me niego o digo algo me golpean", relata Phyu, que se dedica a esta actividad desde hace 14 años.

"Si no les caigo bien al funcionario local de mi municipio o a mis vecinos, ellos pueden informar a la policía, que me puede arrestar en cualquier momento por comerciar sexo", agrega Aye.

Para evitar que los policías las acosen, Aye y Phyu tienen que darles o bien dinero o bien sexo. "Tenemos que hacernos amigas de ellos. Si no podemos pagarles un soborno nos amenazan con arrestarnos", explican.

"Algunos clientes vienen vestidos de civiles, pero durante la conversación me doy cuenta de que son policías", dice Phyu.

Hace pocos años, ella y su amiga fueron arrestadas cuando la policía allanó el hotel donde se encontraban, amparándose en la Ley de Eliminación de Burdeles. Aye pasó un mes en una cárcel de Rangún luego de pagar un soborno. Phyu no pudo pagar, así que estuvo presa un año.

Como a muchas prostitutas, nunca deja de preocuparles la idea de infectarse con VIH y otras enfermedades de transmisión sexual.

Aye recuerda que hace dos años sospechó que había contraído el virus transmisor del sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida). Un análisis de sangre en la clínica Tha Zin, donde estos exámenes se les realizan gratuitamente a las trabajadoras sexuales, confirmó sus peores temores. "Quedé conmocionada y perdí la conciencia", relata.

Pero Phyu dice con calma: "Yo ya esperaba haberme infectado con VIH, porque había visto a amigas mías morir de enfermedades relacionadas con el sida. Mi médico me dijo que puedo vivir normalmente, porque mis linfocitos CD4 superan los 800", agregó, refiriéndose a la cantidad de glóbulos blancos que combaten las infecciones e indican la evolución del VIH o sida.

De todos modos, Aye y Phyu siguen en el trabajo sexual porque, dicen, es el único trabajo que saben les puede hacer ganar suficiente dinero.

"Intenté trabajar como vendedora ambulante, pero no funcionó porque no tenía suficiente dinero para invertir", declara Aye. Ella cobra entre dos y cinco dólares por una sesión de una hora con un cliente, suma que nunca ganaría vendiendo alimentos aunque trabajara todo el día.

Como tiene VIH, Aye lleva preservativos en su bolso, como le sugirió el médico de la clínica Tha Zin. Pero sus clientes se niegan a usar protección, dice. "Es aún más difícil convencerlos de usar condón cuando están borrachos. A menudo me golpean por urgirlos a colocarse uno", señala.

Htay, un médico que prefiere mantener su identidad en reserva, dice que una meretriz que concurre a su consultorio le contó una historia similar.

"Todos los meses brindamos una caja de condones gratuitos a las trabajadoras sexuales, pero cuando volvemos a revisar esa caja la cantidad no se ha reducido mucho. El motivo que me dio la paciente es que sus clientes no quieren usar preservativos. Eso es un problema", dice Htay, que atiende a personas que viven con VIH.

Según un informe de 2008 del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (Onusida), más de 18 por ciento de unas 240.000 personas que viven con VIH/sida en Birmania son mujeres que se dedican al trabajo sexual.

Las prostitutas VIH positivas son una realidad oculta en Birmania. "Nuestra sociedad encubre la verdad de que la prostitución existe por vergüenza y temor al pecado, pero eso en realidad empeora la situación", destaca Htay.

"Pienso que es necesario crear una red de trabajadoras sexuales en este país", dice Nay Lin, de la Phoenix Association, una organización que brinda apoyo y capacitación vocacional a personas que viven con VIH/sida.

De esta manera "pueden defender sus derechos y proteger a sus comunidades", agregó.

"Las trabajadoras sexuales, como las demás, son madres que ganan dinero a cambio de sexo para mantener a sus familias, pero siempre trabajan con temor a la policía y a sufrir abusos por parte de sus clientes. Deberíamos respetarlas como madres en vez de abusar de ellas", dice Lin.

En cuanto a Aye, sigue yéndose a trabajar apenas su hijo se queda dormido. Le preocupa lo que pueda ocurrir con él si no gana suficiente dinero para mantenerlo.

"Si esta noche no tengo clientes, mañana tendré que vender mi cabello", dice, señalando su larga melena, por la que probablemente consiga unos siete dólares.

Visto en IPS noticias.

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India y Birmania lanzarán operación coordinada contra campamentos insurgentes

"Una operación coordinada de fuerzas conjuntas de India y Myanmar tendrá lugar en los bosques del país vecino para acabar con los campamentos de insurgentes del noreste", dijo a los medios el secretario indio de Interior, Krishna Pillai.

Pillai se reunió anoche con altos funcionarios del estado de Manipur, una pequeña región india situada en el noreste del país que limita con Myanmar y que ha sido muy golpeada por la actividad de organizaciones insurgentes.

"Todos los campamentos (en Myanmar) que actúan contra los intereses de India serán objetivos", dijo el secretario, que discutió los detalles de la operación con oficiales birmanos en el mes de enero, pero se negó ahora a dar detalles de la misma.

Tres estados del noreste indio -Manipur, Nagaland y Mizoram- comparten una línea fronteriza no vallada de 1.643 kilómetros con Myanmar, un país donde se refugian, según Pillai, un gran número de organizaciones separatistas y movimientos guerrilleros indios.

"Hemos dado información detallada sobre los campamentos con localizaciones específicas a las autoridades de Myanmar", aclaró Pillai, quien pidió a los insurgentes que abandonen la violencia.

Las áreas boscosas de Myanmar junto a la frontera han proporcionado en las últimas décadas una cobertura propicia para los guerrilleros, que hostigan a las tropas indias y luego se refugian al otro lado de la frontera común.

El noreste de la India, unido al país por una estrecha lengua de tierra, presenta importantes diferencias étnicas y culturales respecto al resto, y en la zona hay una veintena de grupos que luchan por la autonomía o independencia de sus regiones.

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Rechazado el recurso contra el arresto de Suu Kyi

El Tribunal Supremo birmano ha rechazado la apelación de la líder opositora contra su arresto domiciliario. La premio Nobel de la Paz lleva 15 años encerrada en casa.


El fallo se ha hecho público en el tablón de anuncios del Supremo sobre las 10.30 hora local (05.00 en España peninsular) y comunicado a los embajadores acreditados en Rangún.

La premio Nobel de la Paz y líder de la Liga Nacional para la Democracia (LND) ha pasado 15 de los últimos 21 años encerrada en su domicilio. El pasado mes de agosto recibió una nueva sentencia de 18 meses después de que un ciudadano estadounidense irrumpiese en mayo de 2009 en su vivienda tras cruzar el lago que la rodea.

El ministro del Interior de la Junta Militar birmana, el teniente general Maung Oo, afirmó el pasado 21 de enero que Suu Kyi, de 64 años, quedaría finalmente libre el próximo mes de noviembre.

Los jueces rechazaron el argumento de la defensa de que Suu Kyi fue juzgada y condenada bajo una legislación de la Constitución de 1974, anulada por la Carta Magna aprobada en referéndum en el 2008.

Dieron la razón a la fiscalía, que durante todo el proceso ha insistido en que los artículos referentes a la seguridad nacional aplicados a la activista siguen en vigor. Un tribunal birmano ya rechazó la apelación de la Nobel de la Paz contra su arresto domiciliario

El abogado de la líder opositora ya ha anunciado que recurrirán la decisión del Tribunal Supremo que mantiene a la disidente en arresto domiciliario, después de rechazar una apelación previa sobre esta medida.

El letrado Nyan Win, que fue excluido de la vista, confirmó a la prensa que el juez rechazó la apelación sin ofrecer "ninguna razón" de su negativa. El abogado avanzó que en cuanto conozca los detalles del veredicto recurrirá a la máxima instancia judicial que aún queda la liberación de la líder de la Liga Nacional para la Democracia.

El embajador británico en Birmania, Andrew Heyn, señaló hoy que, aunque la resolución del Supremo "no supone ninguna sorpresa", se encuentra "profundamente decepcionado" por ella, especialmente porque este año se celebrarían las primeras elecciones en el país asiático en dos décadas. "Si los comicios de este año aspiran a tener credibilidad y legitimidad, todas las opiniones políticas deberían tener la oportunidad de expresarse ante el electorado", añadió.

Birmania vive bajo una dictadura militar desde 1962 y no celebra elecciones democráticas desde 1990, cuando Suu Kyi y su Liga Nacional para la Democracia arrasaron en las urnas al partido de los generales, que jamás reconocieron aquella derrota.

El embajador francés, Jean Pierre Lafosse, dijo que Suu Kyi ha sido “víctima de un juicio vergonzoso.”

En la misma línea, el director ejecutivo de la Campaña Estadounidense por Birmania, Aung Din, lamentó que “el sistema judicial birmano es sólo una parte del mecanismo opresor del régimen”. Denunció que la intención de la Junta Militar es silenciar a quien desafíe la administración actual, comenzando por la policía y terminando por los funcionarios de prisiones.

Del mismo modo la corte también ha negado la libertad de las dos asistentes que trabajaban en la casa de Suu Kyi, Khin Khin Win, y la hija de esta, Win Ma Ma.

Las muestras de condena no se han hecho esperar; comenzando por el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, quien a través de su portavoz, Martin Nesirky, mostró su “decepción” y reiteró su “petición para que se liberen todos los presos políticos y puedan participar libremente en el proceso político” añadiendo que estos son “pasos esenciales para la reconciliación nacional y la transición democrática en Birmania”.

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